El agente trabaja. ¿Te está liberando tiempo?

Me interesa la diferencia entre una sesión de agentes que supervisás en vivo y otra a la que volvés cuando hay algo concreto para revisar.

Imaginá que le encargás preparar un informe. Mientras busca información, vas mirando cada paso y contestando preguntas. El informe avanza, pero tu atención sigue ocupada ahí.

Acordar cuándo volver

Antes de lanzar la sesión, acordaría en qué momentos tiene sentido volver: al terminar un borrador, cuando falte una fuente necesaria o si aparece una decisión fuera de lo autorizado.

Lo que pueda resolver dentro de esos límites debería avanzar sin consultarte cada paso. Lo que los exceda tiene que esperar.

Cómo saber si sirve

Probaría tareas comparables en ambos modos, con el mismo criterio de calidad. Registraría el tiempo completo, incluida la revisión final, las intervenciones necesarias y los bloques continuos que quedaron libres para otra cosa.

Puede que algunas tareas necesiten supervisión en vivo. Otras quizá permitan separar mejor la ejecución de la revisión. Eso se prueba.

Si trabajás con varias sesiones abiertas, miraría cuándo te necesitan antes de sumar otra.

El informe terminado muestra una parte del resultado. También importa qué pudiste hacer vos mientras se preparaba.