Tres preguntas para reconocer tus habilidades transferibles

Tu experiencia no se resume en el nombre de tu puesto. También está en las cosas que aprendiste a hacer para resolver problemas.

Para detectar habilidades transferibles, repasá situaciones concretas de tu trabajo. ¿Qué problema apareció? ¿Qué hiciste vos? ¿Qué cambió gracias a esa intervención?

Después, separá la tarea del contexto. Coordinar un equipo, explicar un proceso, analizar información o acompañar a alguien a aprender son capacidades que pueden tener valor en más de una industria.

El siguiente paso es conectarlas con una necesidad real del trabajo que te interesa. Así podés ver qué ya aportás y qué conviene aprender antes de hacer una transición.